La violencia de género constituye una de las realidades más duras y complejas a las que se enfrenta nuestra sociedad. Es un fenómeno que vulnera derechos fundamentales como la integridad, la libertad y la seguridad de las personas, y que requiere una respuesta coordinada desde todos los ámbitos: institucional, legal, social y profesional.
En este contexto, la seguridad privada, como colaboradora de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, puede aportar un valor importante, dentro de sus competencias, en tareas de prevención, protección y apoyo a las víctimas.

Un marco legal e institucional sólido
Desde la aprobación de la Ley Orgánica 1/2004, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, se han impulsado numerosas iniciativas para reforzar la protección de las víctimas, mejorar la respuesta institucional y fomentar la prevención.
Estas medidas incluyen:
-
Juzgados especializados
-
Servicios de atención y protección (como el 016 o el sistema ATEMPRO)
-
Unidades policiales específicas (UFAM, EMUME, UPAP)
-
El sistema VioGén, que permite el seguimiento de casos según nivel de riesgo
-
Reformas legislativas como la Ley Orgánica 2/2022, que refuerza la protección a menores en estos contextos
¿Cómo puede colaborar la seguridad privada?
Según la Ley 5/2014, de Seguridad Privada, los servicios privados de seguridad constituyen un recurso complementario de la seguridad pública. Dentro de sus funciones, pueden contribuir de forma activa y responsable en diferentes ámbitos:
1. Intervención en situaciones de riesgo durante el servicio
Los Vigilantes de Seguridad, si observan o tienen conocimiento de una situación que pudiera suponer riesgo para una persona, deben actuar conforme a la ley:
-
Alertar a las Fuerzas de Seguridad
-
Proteger a la persona afectada dentro de sus competencias
-
Colaborar activamente en la recopilación de información útil
Su actuación puede ser especialmente importante en entornos como estaciones, centros comerciales, recintos de eventos o edificios públicos.
2. Transmisión de información relevante
La legislación obliga al personal de seguridad privada a comunicar a las autoridades cualquier hecho o circunstancia que pueda afectar a la seguridad de las personas. Esta obligación incluye situaciones detectadas en el servicio que pudieran estar relacionadas con posibles episodios de violencia de género.
3. Escolta privada en casos específicos
En determinadas comunidades autónomas, como el País Vasco, existe ya un servicio de escolta privada para víctimas en situación de riesgo, prestado bajo la supervisión de las autoridades. Esta opción, gestionada de manera profesional, podría extenderse como medida de refuerzo en contextos donde se valore su necesidad.
4. Control telemático de medidas de protección
Algunas empresas de seguridad colaboran en el seguimiento de medidas de alejamiento o restricciones impuestas judicialmente, mediante dispositivos electrónicos supervisados desde centros de control. Esta labor requiere discreción, eficacia y una estricta coordinación con las Fuerzas de Seguridad.
Formación, prevención y sensibilización
Más allá de la intervención, el compromiso del sector pasa también por la formación continua del personal, en aspectos clave como:
-
Identificación de posibles señales de riesgo
-
Protocolo de actuación ante emergencias
-
Comunicación eficaz con víctimas y autoridades
-
Actuación con respeto, empatía y profesionalidad
Asimismo, la concienciación interna dentro de las empresas de seguridad es fundamental. Fomentar la sensibilidad y el compromiso del personal con la protección de los derechos fundamentales forma parte de una cultura organizativa responsable.
Conclusión
La seguridad privada, desde el respeto a su marco legal y profesional, puede desempeñar un papel relevante en la detección, comunicación y prevención de situaciones de riesgo, especialmente cuando afectan a colectivos vulnerables.
En Auservi, creemos que la colaboración institucional, la formación específica y el compromiso ético son las claves para seguir avanzando en una sociedad más segura y más justa para todas las personas.
Si eres profesional del sector, infórmate, fórmate y actúa con responsabilidad.
Ante cualquier sospecha de violencia, llama al 016. Es gratuito y no deja rastro en la factura.
Si quieres estar al tanto de temas como este, visita nuestro blog.



